Lo más destacable es la mínima necesidad de equipamiento. Con apenas un par de bandas elásticas, una esterilla o alfombra, algunos pesos ligeros (que fácilmente pueden ser sustituidos por objetos cotidianos) y tu propio teléfono móvil, estás listo para sumergirte en un entrenamiento completo y diversificado. Esta simplicidad no solo facilita el inicio y la continuidad del entrenamiento, sino que también demuestra la ingeniosidad y adaptabilidad de nuestros métodos.